Porque una estancia lograda en los Pirineos Ariégeois no se limita al confort y a la naturaleza, quisimos ofrecerle una experiencia completa: un alojamiento único, un entorno preservado… y una selección de vinos que nos encanta compartir.
Beber un buen vino es un arte de vivir. Es disfrutar de una cena acogedora, de una velada en la veranda con vistas a las montañas o de un aperitivo entre amigos bajo los árboles. Por eso hemos elegido vinos auténticos, procedentes de bodegas apasionadas, y negociados para garantizarle una relación calidad-precio imbatible.
Estos son los vinos disponibles directamente en nuestro gîte:
Una auténtica obra maestra entre los mejores tintos de Corbières.
Elaborado únicamente en las mejores añadas, este vino generoso seduce desde el primer sorbo. Su textura aterciopelada, sus aromas de fruta madura y sus notas de especias cálidas lo convierten en una cuvée de excepción.
Ensamblaje: Syrah y viejas cepas de Cariñena (Carignan). Una referencia absoluta de la denominación Corbières. ¡Un flechazo asegurado!
¡Un vino de puro placer! Afrutado, fresco, muy convivial, con una relación calidad-precio sorprendente. Un Corbières ideal para comidas entre amigos o veladas sencillas pero perfectas.
Complejidad aromática: violeta, guinda, pequeños frutos rojos.
La botella perfecta para los buenos momentos.
Ensamblaje de Cabernet Franc y Merlot. Un tinto potente pero equilibrado, sostenido por taninos finos. Aromas sutiles de frutos rojos, especias suaves y notas ligeramente amaderadas.
Un excelente vino de mesa para carnes, quesos o platos de montaña.
Ensamblaje: Cinsault, Garnacha (Grenache), Syrah. Un rosado pálido, elegante, muy afrutado en nariz y perfectamente equilibrado en boca.
Ideal para el verano, las comidas al aire libre y los momentos conviviales.
El Cellier des Demoiselles (fundado en 1914) rinde homenaje a las mujeres del pueblo que preservaron el terruño en ausencia de los hombres durante la guerra.
Cultivado en laderas vertiginosas, este Pinot Gris de Alsacia es un blanco seco, afrutado y aromático.
Un vino versátil que se puede servir como aperitivo, con una choucroute, con un queso o incluso con un postre. Es el vino “todoterreno” que gusta a todo el mundo.
Cultivo razonado, parcelas con cubierta vegetal, trabajo tradicional… Este Riesling refleja el saber hacer alsaciano: seco, mineral y afrutado.
Maridaje perfecto: pescados, mariscos y aperitivos ligeros. Un vino recto y elegante, que acompaña cualquier comida con facilidad.